Primitivo Enríquez Hernández, 58 años


Predio: "Cañada Las Avispas", San Juan de los Durán y Jalpan de Serra, 3267 hectáreas que pertenecen a la sociedad de 45 personas. Primitivo vive con su esposa, hijo y hermanos y es el Representante de la sociedad de San Juan de los Durán, dueña colectiva de más de 3000 hectáreas de unos de los bosques más importantes y prístinos de la Sierra Gorda, incluyendo oyameles, cedros y pinos.

Antes, la comunidad no se involucraba en actividades de conservación del bosque. Aclaraban áreas de tierra para sembrar maíz y frijol y, ante la creciente necesidad de crear ingresos, empezaron a vender la madera del bosque e introducir ganado. Al principio, la comunidad no se daban cuenta de los efectos negativos que estas actividades provocaban en el bosque. Además, debido a la edad y densidad del sotobosque, el daño provocado a los árboles, ecosistemas y hábitats no fue inmediatamente obvio. Sin embargo, cuando vieron que los pinos empezaban a secarse como resultado de las cabras comiendo la corteza, se hizo visible el impacto de la destrucción y la comunidad empezó a preocuparse.

Entonces, y al igual que muchos en la Sierra Gorda, Primitivo y su comunidad enfrentaron una difícil elección: obtener un ingreso mínimo por la ganadería y la venta de madera o conservar sus recursos naturales y vivir en condiciones de pobreza. Ahora, con el programa de compensaciones del Grupo Ecológico Sierra Gorda, tienen una alternativa viable para vivir. La comunidad recibe pagos regulares a cambio de conservar sus tierras y por los servicios ambientales y de captura de carbono que proporcionan estos viejos bosques.

"El programa (de GESG) va a ser mucha ayuda para nosotros y para el bosque también, porque tenemos que conservarlo. Si fuera un poco más, más se puede cuidar”, dice Primitivo.
Jul 8, 2015