Tomás Ramírez Chávez, 65 años


silvestre Predio: El Tepozán, San Antonio Tancoyol, 500 hectáreas. Tomás tiene un predio de 500 hectáreas, conocido como “El Tepozán”, en la localidad de San Antonio Tancoyol. Se trata de un área de bosque de encino donde se ha documentado la presencia de jaguar, tigrillo, ocelote, tepemiche, jaguarundi, puercoespín, ajol, guajolote silvestre, hocofaisán, rana y nauyaca, entre otras especies. Por cuidar la zona, recibió durante cuatro años pago por servicios ambientales por parte de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

“Hay mucho animal. Puma, ajol, venado… Yo los vi cuando vivía allá, porque me fui cuatro años a ver cómo era la vida de ranchero”. Con el dinero recibido reforzó alrededor de dos kilómetros de cerca en su propiedad para que no entrara el ganado. Además, construyó un depósito de agua. “Yo soy un fanático de la naturaleza al grado de que, cuando en el pueblo veo a alguien con resortera, me angustia. Y cuando estaba en el rancho, a pesar de que vi a los animales, nunca tuve el valor de dispararle a uno”. “Soy enemigo de tumbar árboles, de quemar basura… si yo pudiera, seguiría en el rancho y me quedaría a morir en mi campo”, dice emocionado.

Feb 10, 2016